¿Mantenimiento o siniestro? ¿Cuál es la diferencia?

Uno de los temas que más preocupan a nuestros clientes ante una rotura o avería es cómo diferenciar entre siniestro o falta de mantenimiento. Es importante saber identificar uno u otro caso para determinar cómo proceder ante una incidencia.

Estaremos ante un caso de mantenimiento cuando se trate de una acción necesaria y que debe repetirse periódicamente para que un determinado bien pueda seguir funcionando adecuadamente. Su realización o no, depende de la voluntad del propietario.

“Cabe recordar, que algunos mantenimientos son supervisados por administraciones públicas y sujetas al cumplimiento de determinada normativa legal (como por ejemplo la ITV en el caso de vehículos y la ITE en el caso de los edificios, ambos obligatorios). Es por ello que, los edificios que cuentan con más de 50 años de antigüedad, están obligadas a pasar la Inspección Técnica del Edificio (ITE). Esta inspección revisa la consolidación del edificio, estabilidad y condiciones de seguridad de la misma”.

En cambio, se entiende por siniestro un hecho totalmente imprevisible y accidental, ajeno a la voluntad del cliente.

Sea como fuere, es muy importante poder contar con el asesoramiento de un mediador o agente de seguros, que le ofrezca un seguro que cubra sus necesidades, escogiendo el producto más adecuado para el tipo de bienes a cubrir y que le evite desagradables sorpresas a posteriori.

Una vez identificado el siniestro, hay varios aspectos a considerar para evitar problemas con las compañías aseguradoras:

  1. Debemos notificar el siniestro en un plazo máximo de 7 días a partir del momento en que se ha tenido conocimiento de su ocurrencia. Aunque es suficiente realizar la comunicación de forma verbal, es aconsejable avisar del siniestro por escrito, ratificándolo con su propia firma y dejando así constancia de dicha comunicación y de la fecha en que esta se realizó.

  2. Ha de leer detenidamente las cláusulas de su póliza y comprobar que el hecho ocurrido se encuentre entre los supuestos cubiertos por su póliza. Todo lo que no esté específicamente excluido por la póliza deberá considerarse como cubierto.

  3. Es imprescindible que la póliza esté vigente en el momento de la ocurrencia del siniestro.

Posteriormente, su mediador o agente realizará las gestiones oportunas con la compañía aseguradora a fin y efecto de solventar la incidencia de forma positiva y en el menor plazo posible de tiempo.

El trámite interno de la compañía será una valoración de los daños, realizada por los profesionales que ella designe, para determinar el carácter indemnizable del siniestro.

Tras su conformidad se procederá a indemnizar o reparar el bien afectado. En el caso de indemnización, ésta deberá hacerse efectiva en un plazo de 40 días a partir de la notificación del siniestro.

Le recordamos que disponemos de profesionales altamente cualificados en nuestro departamento de Seguros, que podrán asesorarle sin compromiso ante cualquier duda. Puede comunicarse con ellos mediante nuestro formulario de contacto.

Fuentes:

Manual Básico de Seguros. (5ª Edición: Noviembre 2007). CECAS (Centro de Estudios del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros)

Manual del Mediador de Seguros. (16ª Edición: Septiembre 2008). CECAS (Centro de Estudios del Consejo General de los Colegios de Mediadores de Seguros)

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