Black Friday y el consumismo desmesurado

A finales de noviembre casi todos pensamos en organizarnos con los regalos de Navidad aunque algunos, los más previsores, quizás ya sepan exactamente qué comprar.

Con ese fin y para que no se nos eche el tiempo encima, muchos optamos por aprovechar el ‘Black Friday’ y miramos algunos posibles regalos con cierto margen de tiempo para así poder comparar precios y no dejar nuestras compras para última hora.

Pero hablando de compras, además de la adquisición de regalos cuando se acerca la Navidad, últimamente se han incrementado las temporadas de rebajas, haciéndose cada vez más frecuentes con cualquier excusa para potenciar las ventas en distintos momentos durante todo el año.

El incremento de las temporadas de descuentos

Las rebajas de invierno y de verano antes eran las temporadas en las que encontrábamos descuentos importantes, además de los típicos en San Valentín, el Día del Padre o el Día de la Madre.

Pero ahora que se suman al carro más temporadas de descuentos, para hacernos una idea de la magnitud en lo que a crecimiento de ofertas se refiere, los expertos indican que de 365 días que tiene el año se estima que 245 de ellos tienen promociones, con lo cual sólo quedan 120 días ‘libres’ de ofertas.

Estas son algunas de las fechas y temporadas de promociones que podemos encontrar durante el año en la actualidad:

  • Rebajas de invierno (después de Reyes y durante todo el mes de Enero).
  • San Valentín (14.02).
  • Día del Padre (19.03).
  • Día de la Madre (primer domingo de mayo).
  • Rebajas Mid-Season (entre marzo y junio y entre septiembre y noviembre).
  • Rebajas de verano (desde el 1 de julio y hasta finales de agosto).
  • Singles Day (día del soltero, 11 de noviembre).
  • Black Friday (después del Día de Acción de gracias, siempre cae en viernes y sobre el 25 de noviembre) y la tendencia estos últimos años es que ha ido ampliando los días en algunos grandes comercios, haciéndose llamar ‘Black Week’ o incluso ‘Black November’.
  • Cyber Monday (lunes siguiente a Black Friday y pensada para aquellos dispositivos que se conectan vía internet).

Todas estas fechas han ido evolucionando, extendiendo su duración a varios días o incluso semanas.

Evolución del comportamiento de compra en España

¿Comprar en comercios de barrio o en grandes cadenas de distribución? En el gráfico que se muestra a continuación puede verse cuál ha sido la tendencia desde 2015 hasta 2021 en España:

Progresivamente se ha ido recuperando de manera lenta la compra en comercios de barrio, lo que es un dato positivo para este tipo de comercios. No obstante, alrededor del 60% de los consumidores sigue prefiriendo realizar sus compras en grandes superficies.

Consecuencias negativas de las compras masivas

Cierto es que hacer una compra online es muy cómodo teniendo en cuenta el ritmo de vida actual. Todo son ventajas: podemos comparar precios en infinidad de e-commerce, hacer un clic para meter en la cesta aquello que queremos y pagar cómodamente a través de una pasarela de pago (muchas empresas incluso aceptan Bizum) y recibir la compra cómodamente en nuestra casa.

El problema viene en épocas como la del Black Friday, que se tiene la tendencia a comprar de forma compulsiva, pero eso ya una cuestión de responsabilidad de cada persona como comprador o compradora y ya entraríamos en el debate de “¿realmente esto que estoy comprando es necesario o urgente para mí?”.

Solamente en Estados Unidos se entregan 900 millones de paquetes durante ese día. Es comprensible que tras ver un gran descuento decidamos comprar por el ahorro que supone, pero no por ello debemos dejar de ser responsables y consecuentes, y pensar en cuáles serán las repercusiones a largo plazo, no tan sólo para nuestro bolsillo sino también en el ámbito de la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente.

Es primordial ser consecuentes y responsables por las repercusiones medioambientales que pueden ocasionar este tipo de campañas consumistas.

Algunos ejemplos de la repercusión en la sostenibilidad a tener en cuenta son:

  1. El incremento de las ventas online ha hecho aumentar el tráfico, tanto aéreo como terrestre o marítimo, y con ello ha aumentado también la contaminación atmosférica.
  2. La cantidad de residuos por embalajes, que ya de por sí tienen una difícil gestión porque no acaban de reciclarse correctamente, desbordan los sistemas de recogida selectiva.
  3. Tampoco se desechan de manera correcta los productos electrónicos, que desprenden productos tóxicos que provienen del mercurio y el plomo y son vertidos al suelo, el aire y el agua. El 75% de estos productos no se reciclan correctamente.
  4. En cuanto a la ropa, la producción se ha duplicado. Se compra más ropa y nos deshacemos de ella antes, reduciéndose a la mitad su vida útil. Aproximadamente se generan unas 326.000 toneladas de residuos de ropa únicamente en España. Tan sólo se revende un 12% en el mercado de segunda mano.

Buy Nothing Day: Día de No comprar Nada

Como contrapartida a esas fechas en las que se promociona el consumismo desmesurado, han surgido algunos movimientos que intentan concienciar al público de los perjuicios que comportan ese tipo de compras masivas.

Por ejemplo, el ‘Buy Nothing Day’ (‘Día de No comprar Nada’), es un día dedicado a la protesta contra el consumismo pre-navideño, y suele coincidir con el ‘Black Friday’ aunque en algunos lugares se celebra el día después.

Se celebró por primera vez en septiembre de 1992 en Vancouver, Canadá, pero después se trasladó la fecha al día posterior al ‘Día de Acción de Gracias’

Reflexionar antes de comprar

En estos días en que nos veremos bombardeados con una multitud de impactos publicitarios que nos incitarán a comprar aprovechando “la oferta de nuestras vidas”, quizás convenga detenerse a pensar un momento y, si bien podemos aprovechar para realizar algunas compras, tener muy claro qué necesitamos o realmente queremos antes de empezar a hacer clic en el botón de “Añadir al carrito” sin ton ni son.

De igual manera, también nos gustaría que este artículo sirviera para invitar a la reflexión respecto al ya mencionado riesgo medioambiental que supone el consumismo desmesurado. Al final estos actos repercuten negativamente en nuestro entorno ambiental y, por ende, en cada uno de nosotros y los que nos rodean.

Escrito porMari Fe Serna EscandorDpto.de Márketing y Multimedia
Community Manager.