El divorcio de mutuo acuerdo: un procedimiento más sencillo, rápido y económico

La ruptura del vínculo matrimonial suele ser un momento difícil que no únicamente afecta a la pareja, sino también a los hijos en común.

Por ello, la decisión de iniciar los trámites judiciales correspondientes y acudir a un abogado no suele resultar sencilla, pues el miedo que supone enfrentarse a una situación nueva en la que surgen mil dudas sobre la forma de proceder y qué decisiones hay que tomar, suele provocar que dicha decisión se alargue en el tiempo, pese a tener la convicción de que no existe otra solución alguna.

No obstante, no todo divorcio tiene que ser traumático para los integrantes de la pareja o para sus hijos ya que, pese a que lamentablemente una gran mayoría de divorcios se tramitan como procedimientos contenciosos acabando los mismos en la celebración de un juicio y una sentencia en la que el juez en función de las pruebas practicadas fija las medidas que por las que se regirán las partes a partir del divorcio, otra gran mayoría de divorcios se tramitan de mutuo acuerdo.

…no todo divorcio tiene que ser traumático para los integrantes de la pareja o para sus hijos.

El divorcio de mutuo acuerdo es un procedimiento mucho más sencillo, rápido y económico puesto que los trámites y los costes se reducen considerablemente. Además suele ser un camino menos doloroso al ser las propias partes las que, de común acuerdo, recogen sus propios pactos en un convenio regulador. Por consiguiente, resulta obvio que, para tramitar el divorcio de mutuo acuerdo, las partes deben mostrarse conformes con las medidas acordadas firmando el convenio regular que más tarde se presentará en el Juzgado competente y sobre el que se deberán ratificar en sede judicial.

El divorcio de mutuo acuerdo es un procedimiento mucho más sencillo, rápido y económico puesto que los trámites y los costes se reducen considerablemente.

Mediante el convenio regulador se deben prever aspectos como por ejemplo, el uso y atribución de la vivienda familiar y sus enseres, a quién corresponde la guarda y custodia de los hijos, cómo será el régimen de comunicación de los hijos con el progenitor con el que no convive habitualmente y la pensión de alimentos, la extinción del régimen económico matrimonial, si corresponde pensión compensatoria…etc.

En el supuesto de que los cónyuges no se pongan de acuerdo sobre las medidas que regirán entre ellos en el futuro, el divorcio no podrá tramitarse de mutuo acuerdo y deberá ser tramitado necesariamente como un divorcio contencioso, siendo el Juez el que acabe fijando las medidas correspondientes en una sentencia.

No todo acuerdo alcanzado por las partes es válido

Pese a que las partes pueden reflejar sus propios pactos en el convenio regulador, dichos acuerdos deberán someterse a aprobación judicial para que aquellos surtan plenos efectos. De apreciar el o la Juez que los acuerdos alcanzados por las partes pueden resultar gravemente perjudiciales para uno de los cónyuges o para los hijos, podrá denegar su aprobación, debiendo las partes presentar nueva propuesta para su aprobación. El Ministerio Fiscal también intervendrá en beneficio de los menores o incapacitados en caso de que las medidas que se presenten sean inadecuadas para aquéllos.

¿Qué sucede si uno de los cónyuges no cumple con lo pactado?

Una vez el convenio regulador sea aprobado por la autoridad judicial competente, se recogerá en una sentencia surtiendo plenos efectos y resultando de obligado cumplimiento para las partes. En caso de que dicho convenio sea incumplido por alguna de las partes, se podrá iniciar un proceso de ejecución para su cumplimiento forzoso.

¿Son modificables las medidas aprobadas judicialmente?

Las medidas definitivas acordadas podrán modificarse siempre que se acredite y justifique un cambio sustancial respecto el momento en que fueron aprobadas y que afecte a las necesidades de los hijos o a la situación en la que se encuentran las partes.

Dicha modificación de medidas puede ser instada tanto por una de las partes por vía contenciosa (si la otra parte no se mostrara de acuerdo con la modificación) o de mutuo acuerdo si ambos consienten los cambios que se solicitan que, en todo caso, deben volver a ser aprobados judicialmente.

Si le ha interesado este artículo y ha pensado en dar el paso con su pareja, desde el equipo de abogados de Barea & Zango, le ayudaremos y acompañaremos en este proceso para que sea lo menos doloroso, lo más breve y lo más amigable posible.

Escrito porCarolina Escobar BuenoAbogada.
Directora de oficina en Badalona.
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