El peligro de instalar una piscina en la terraza

En pleno periodo canicular, con olas de calor recorriendo de un lado a otro el país, son muchas las personas que se plantean comprar una piscina hinchable o montable para buscar alguna forma de sofocar el calor del verano.

Y claro, cuando uno mira las ofertas de piscinas no puede resistir la tentación de fijarse en aquella de mayor tamaño siempre y cuando las medidas se ajusten a su jardín o terraza.

Pero el problema es que no es lo mismo disponer de un espacio a ras de suelo, en un jardín o una terraza en un bajo, que una terraza en una planta elevada de algún edificio. En esos casos, montar una piscina puede suponer un riesgo mucho mayor de lo que muchas personas pueden llegar a imaginar.

Qué dicen las reglas de seguridad en la construcción

En lo que a seguridad estructural se refiere, si nos fijamos en lo que indica el Código Técnico de Edificación en España, la sobrecarga calculada para una terraza en un edificio de viviendas es de 200 kg/m2.

Según el Código Técnico de Edificación, la sobrecarga calculada para una terraza en un edificio de viviendas es de 200 kg/m2.

Cabe aclarar que cuando estamos hablando de cargas lo más adecuado sería usar los Newtons como unidad puesto que nos estamos refiriendo a magnitudes de fuerza, pero durante todo el artículo usaremos los kilos porque es una unidad que se usa a diario y que resulta más fácil de entender y comparar para casi todo el mundo.

Llegados a este punto, alguien puede preguntarse cómo es posible entonces que con estos parámetros se pueda instalar una bañera o un jacuzzi en una casa. La respuesta es que los arquitectos e ingenieros ya tienen esas cargas en cuenta al diseñar la vivienda y se encargan de hacer todo lo necesario para que la estructura soporte lo que haga falta.

Si en el momento de diseñar una vivienda se tiene conocimiento de las cargas que tendrá que soportar no supone ningún problema añadir lo que se quiera porque existen muchas soluciones técnicas para adaptar la estructura a todo lo que tenga que soportar.

Los problemas aparecen cuando queremos sobrecargar nuestra vivienda con algo que no se ha tenido en cuenta previamente, como puede ser el caso de una piscina, tal y como se demostrará a continuación.

Qué sobrecarga puede suponer una piscina hinchable o montable

Escojamos como ejemplo una de tantas piscinas que se ofrecen en estos días en cualquier catálogo de un supermercado de gran superficie, como puede ser una piscina circular de 300 cm de diámetro y 75 cm de altura. Supongamos que no vamos a llenarla toda de agua, digamos que llegaremos sólo hasta un 86% de su capacidad, lo que supondría llenarla hasta una altura aproximada de 65 cm (10 cm menos de su altura total).

Sabemos que el volumen de un cilindro se calcula en función del producto de la superficie de su base por la altura. Así que, en este caso, tendremos una piscina con una superficie en su base de: A = 3’1416 x 150cm2 = 70686 cm2. Si multiplicamos por la altura mencionada tendremos el volumen: V = 70686 cm2 x 65 cm = 4594590 cm3.

Como cada 1000 cm3 equivalen a 1 litro, estamos hablando de una piscina que llenada al 85% de su capacidad contiene unos 4500 litros de agua, aproximadamente.

Cada litro de agua pesa más o menos 1 kg lo que implica que nuestra piscina supone una carga de unos 4500 kg a repartir en una superficie de unos 7 m2, que es la superficie de la base calculada anteriormente.

Así pues, el cálculo final es fácil: la piscina supone una carga para nuestra terraza de 4500kg a repartir en 7 m2 o, lo que es lo mismo si aplicamos la división, unos 642 kg/m2.

Por lo tanto, nuestra terraza ha de soportar más del triple de la carga para la que fue construida.

Instalar una piscina en nuestra terraza puede suponer el triple de carga de lo que indican las normas de seguridad.

“Pues yo veo muchas piscinas en terrazas y el edificio no se hunde”

Es cierto que tanto arquitectos como ingenieros trabajan con unos márgenes de seguridad y, además, los forjados están preparados para distribuir las cargas puntuales, como por ejemplo 2 o 3 personas que pueden hallarse muy cerca o sobre un mueble en una terraza, pero aún así, aunque el edificio no se derrumbe al instante, estamos hablando de un esfuerzo estructural del triple de lo que indican las normas de seguridad.

Aunque los daños estructurales no se hagan evidentes de inmediato es innegable que una sobrecarga de este tipo hace que los materiales se resientan y que los componentes del edificio se acerquen cada vez más a lo que se conoce fatiga mecánica, lo que puede acabar teniendo consecuencias fatales para todo el edificio.

La fatiga mecánica de los materiales puede tener consecuencias fatales para la estructura de todo un edificio.

Conclusión

Evitemos pues poner en riesgo nuestra seguridad y la de nuestros vecinos y, en lugar de instalar de forma inadecuada una piscina en nuestra terraza, vayamos a la playa, usemos las piscinas municipales o, como último recurso, adecuemos nuestra terraza con espacios de sombra y duchas de verano que nos ayuden a soportar el calor.

Escrito porJordi Zango NovellDirector del Departamento
de Márketing y Multimedia.
Fuente/s: