Humedad, condensación o capilaridad: cómo diferenciarlas y qué cubren los seguros

En este artículo trataremos estas tres situaciones, muy molestas cuando nos encontramos con ellas en nuestros hogares, con el objetivo de saber diferenciarlas y saber cómo actuar en cada caso.

Humedad

Este tipo de daños por agua se da cuando el agua se filtra desde fuera hacia dentro de nuestra vivienda. Puede darse tanto en techos como en paredes e incluso en suelos.

Humedad: cuando el agua filtra desde fuera hacia dentro de nuestra vivienda

Es una situación muy sencilla de reconocer puesto que se trata de una mancha muy marcada y en una zona específica de la vivienda. Como ejemplo práctico, la mancha generada es similar a la que se produciría si cayera un vaso de agua en esa zona.

Por norma general la humedad aparece por una rotura o fuga de conducción de agua o bien por filtraciones de lluvia, ya sea por la cubierta o a través de la fachada.

Estas fugas o filtraciones causan la aparición de manchas que, si no son tratadas a tiempo, suelen derivar en goteras.

Cuando el origen de la humedad ya se ha resuelto, una vez se haya secado la humedad, veremos aparecer una nueva mancha o cerco amarillento que nos indicará que en ese punto hubo agua pero que ya se ha secado.

Condensación

A diferencia de la humedad, la condensación no se da por una filtración de agua desde el exterior hacia el interior.

La condensación aparece cuando el vapor de agua contenido en el aire entra en contacto con una superficie fría y se transforma en líquido. Es decir, por el cambio térmico. Si en el interior de la vivienda la temperatura es superior a la del exterior, podemos ser víctimas de la condensación.

Aparece cuando el vapor de agua contenido en el aire entra en contacto con una superficie fría y se transforma en líquido

Como ejemplo práctico, se trata del mismo efecto que cuando se extrae una botella de la nevera y se forman gotitas alrededor del cristal. Realmente, el líquido interior de la botella no está filtrando al exterior, es el vapor del agua condensado lo que aparece en la superficie de la botella por el contraste térmico.

Hay diversos motivos por los que puede aparecer condensación: poner la calefacción muy alta, secar la colada dentro de la vivienda, ducharnos con agua muy caliente…todo ello, sumado a una ventilación escasa, provoca la condensación.

Cabe destacar que este tipo de daños por agua aparece más frecuentemente en invierno cuando, por norma general, abrimos menos las ventanas y ventilamos menos.

La condensación es aún más sencilla de reconocer puesto que, por norma general, aparece en forma de pequeños círculos o manchas oscuras.

Si bien es cierto que es fácil reconocer la condensación la verdad es que no es tan sencillo deshacerse de ella.

Además, por norma general, las compañías de seguros excluyen explícitamente las condensaciones, por lo que no se hacen cargo de éstas.

¿Cómo deshacernos entonces de la condensación? El remedio principal y más inmediato es ventilar la zona afectada. Otra opción es hacer uso de deshumidificadores en las estancias que presenten esta problemática.

También existen otros métodos para solventarla, como por ejemplo aplicar pinturas especiales (transpirables, no impermeables), revisar el estado de ventanas y puertas que dan al exterior (es posible que la protección térmica que tengamos no sea la más adecuada o sea insuficiente) o acudir a empresas especializadas que traten esta problemática.

Si, por ejemplo, todo el edificio presentara problemas de condensaciones, se debería revisar el estado de la fachada, puesto que quizás sea problema del aislante térmico de la misma. De todas formas, en términos generales, la condensación se considera privativa de cada vivienda.

Capilaridad

Técnicamente se puede definir la humedad por capilaridad como la humedad que asciende por los capilares de los materiales.

Es la humedad que asciende por los capilares de los materiales

Explicado de forma más sencilla, la humedad por capilaridad se da cuando un muro o pared absorbe el agua natural existente en el subsuelo como si fuera una esponja.

Podremos detectar la capilaridad de forma sencilla ya que, en este caso la humedad irá de abajo a arriba, mientras que en una humedad por rotura de conducción ocurrirá de arriba a abajo). Además, en muchas ocasiones se observan manchas de salitre en la zona, derivada del agua absorbida por la pared.

Este tipo de humedad, a diferencia de la condensación, se sufre durante todo el año y no tiene una estación o temperatura favorita, aunque sí es cierto que en épocas de lluvias continuadas es más probable su aparición.

Es importante reaccionar a tiempo ante este tipo de humedades puesto que pueden llegar a afectar la estructura del edificio. Para deshacernos de este tipo de humedad no existe ningún remedio casero. La única solución es contactar con empresas que traten esta problemática y que estudiarán la situación para recomendar la mejor solución adaptada a cada caso.

De nuevo, coincidiendo con las condensaciones, este tipo de humedad no queda amparado por las pólizas de seguros.

Escrito porLorena Hinojosa MoyanoGestora de Incidencias
y Siniestros.