La higiene de manos salva vidas. Agua limpia y saneamiento: ODS 6

La higiene de manos salva vidas. Según la Organización Mundial de la Salud, lavarse las manos es una de las medidas más efectivas que se pueden tomar para reducir la propagación de patógenos y prevenir infecciones, incluido el COVID-19 y otros virus.

Pero una de cada tres personas no tiene acceso a agua potable salubre y dos de cada cinco personas no disponen de una instalación básica destinada a lavarse las manos con agua y jabón y 4 billones de personas carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento. Alrededor de 1.000 niños mueren cada día de enfermedades diarreicas debido a las malas condiciones por falta de higiene.

Se estima que aproximadamente el 40% de la población mundial sufre escasez de agua y, según la ONU y el Banco Mundial, predicen que la sequía podría poner en riesgo de desplazamiento a unas 700 millones de personas para 2030. El Norte de África y Oriente Medio son los países más afectados por la escasez de agua.

La peor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial se vivió en 2017 en Oriente Medio y África, cuando alrededor de 20 millones de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares debido a las sequías severas que provocaron conflictos y escasez de alimentos.

Además, otro dato importante es que desde 2012, las crisis del agua están presentes casi todos los años entre los cinco primeros peligros de la lista de Riesgos Globales por impacto del Foro Económico Mundial.

Los datos no son muy esperanzadores: se estima que en 2 o 3 años, la mitad de la población mundial vivirá con escasez de agua. Además, no se están logrando los resultados previstos en cuanto a políticas de aguas residuales, por lo que también va en aumento el problema de contaminación de aguas.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 del Pacto Mundial persigue lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos, garantizando los servicios de saneamiento e higiene adecuados y equitativos para todo el mundo, con especial atención a las necesidades de las mujeres, niñas y aquellas personas en situación de vulnerabilidad.

Afrontar la escasez de agua es uno de los retos a los que nos enfrentamos. Cómo aumentar la producción de alimentos usando menos agua es uno de los grandes objetivos.

La falta de agua, los problemas de calidad del agua y el saneamiento inadecuado afectan a la seguridad alimentaria, la nutrición y las oportunidades educativas y económicas para las familias pobres de todo el mundo.

Escrito porIsabel JiménezPresidenta de la
Fundación Luz Solidaria.