¿Qué se entiende por «vivienda habitual» a efectos fiscales?

Si usted está planteándose adquirir su primera vivienda, o si ya dispone de una y está pensando en venderla, o piensa en arrendarla, le interesa conocer qué ventajas fiscales existen y cuáles son los requisitos que debe cumplir para beneficiarse de las mismas, por ello es importante entender qué se entiende por vivienda habitual a efectos fiscales.

Es necesario conocer si se reúnen todos los requisitos que hacienda establece para determinar si su vivienda tiene el carácter de habitual, ya que de ello dependerá que posteriormente pueda aplicarse o no ciertas deducciones y exenciones de tributación a la hora de realizar su declaración de la Renta. También tenga en cuenta que el carácter de habitual se puede perder y por consiguiente también se pierden sus ventajas.

Requisitos

Según la Disposición Adicional vigésima tercera de la Ley de IRPF se considera que la vivienda habitual es aquella en la que el contribuyente reside durante un plazo continuado de tres años. Y además, se debe cumplir que la vivienda haya sido habitada de manera efectiva en el plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras. El plazo de tres años se computará desde esta última fecha.

Se establecen una serie de excepciones al plazo de los tres años: se entiende que la vivienda tuvo aquel carácter cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo, concurran circunstancias que necesariamente exijan el cambio de vivienda, tales como celebración de matrimonio, separación matrimonial, traslado laboral, obtención de primer empleo o de empleo más ventajoso u otras análogas.

No obstante, el Art. 41 bis del Reglamento de IRPF, también añade que la vivienda no pierde el carácter de habitual cuando se produce el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que impidan la ocupación de la vivienda y también cuando se disfrute de vivienda habitual por razón de cargo o empleo y la vivienda adquirida no sea objeto de utilización.

Aplicación de deducciones y exenciones fiscales

El Art.41 bis establece que a efectos de la aplicación de las exenciones por la transmisión de la vivienda habitual de personas mayores de 65 años o en situación de dependencia severa o de gran dependencia y en los supuestos de reinversión para no tributar por la ganancia patrimonial obtenida, se entenderá que se está transmitiendo la vivienda habitual cuando lo es en el momento de la transmisión o hubiera tenido tal consideración hasta cualquier día de los dos años anteriores a la fecha de transmisión.

El Art. 33.4 LIRPF también manifiesta que estarán exentas las ganancias patrimoniales con ocasión de la dación en pago de la vivienda habitual del deudor o garante del deudor, para la cancelación de deudas garantizadas con hipoteca que recaiga sobre la misma, contraídas con entidades de crédito o de cualquier otra entidad que, de manera profesional, realice la actividad de concesión de préstamos o créditos hipotecarios.

En caso de pérdida del carácter de habitual

También cabe mencionar que si en algún momento la vivienda pierde el carácter de habitual no será posible aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual por aquellos contribuyentes que gozan del régimen transitorio y todavía tienen derecho a deducir. Y si además, la vivienda queda vacía por no residir en ella ni arrendarla, se aplicará la imputación de renta establecida en el art. 85 de la LIRPF, por un valor del 1,1% o 2% del valor catastral en función de si este último ha sido revisado o no, en los 10 últimos años.

Finalmente, comentar la importancia de que antes de que usted se aplique una deducción o una exención de las comentadas anteriormente y/o alguna deducción autonómica de las que establecen las Comunidades Autonómicas por vivienda habitual o cualquier otra, debe asegurarse que su vivienda tiene el carácter de habitual y que lo sigue manteniendo, sino Hacienda le notificará una propuesta de liquidación para que ingrese las cantidades que correspondan por haberse deducido o haberse practicado una exención de tributación sin tener derecho, además de exigirle intereses de demora (art. 26.6 LGT: el interés legal del dinero incrementado en un 25% o lo que se establezca en la Ley de Presupuestos Generales) y la sanción pertinente.

Escrito porSonia ÁlvarezColaboradora externa.
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