Reforma del Código Penal introduciendo nuevos delitos para las empresas

Cinco años después de la última reforma del Código Penal de 1/2015, de 30 de marzo, en la que quedaba asentada la nueva responsabilidad penal de la persona jurídica, podemos concluir que, no solo esta responsabilidad penal ha llegado a nuestra sociedad para quedarse, sino que, además, este hecho que ya no es novedad en nuestras relaciones en el mercado va en aumento.

La anterior reforma del Código Penal de 1/2015, de 30 de marzo, reformulaba el artículo 31 bis de la antigua Ley Orgánica 5/2010, de 22 de Junio, donde se introdujo por primera vez la responsabilidad penal de las personas jurídicas, reconociendo ahora expresamente la posibilidad de que los programas de Compliance tuvieran virtualidad no solo como atenuantes, sino incluso, como causa de exención de la responsabilidad penal de la persona jurídica.

Además, en esa reforma de 1/2015, de 30 de marzo, se introdujo una enumeración por la propia norma penal de los requisitos y características que debían reunir dichos programas de Compliance para permitir a la persona jurídica exonerarse de responsabilidad penal.

Con esta nueva ampliación del ámbito de responsabilidad penal, las personas jurídicas podían ser penalmente condenadas como autoras de un delito, en dos supuestos:

  • Cuando alguno de sus representantes legales o administradores de hecho o de derecho, hubieran cometido un delito por cuenta y en provecho de la persona jurídica.

  • Cuando en el ejercicio de las actividades sociales y por cuenta y en provecho de la persona jurídica, se hubiera cometido el delito por uno o varios de sus empleados, proveedores, colaboradores o partners, siempre y cuando el hecho punible hubiera sido posible por no haberse ejercido el debido control sobre su persona y actividad, por los legales representantes o administrador.

Además, se introdujeron nuevos delitos susceptibles de comisión por la persona jurídica en comparación con el listado de delitos que se definieron en un inicio por la Ley Orgánica 1/2010, de 22 de junio, como son la frustración en la ejecución o la financiación ilegal de los partidos políticos.

Llegados a este punto y transcurridos nueve años desde la primera introducción de la responsabilidad penal de la persona jurídica en 2010 y tras cinco años desde la última reforma del Código Penal del 2015, donde efectivamente los programas de Compliance cobraron un sentido de prueba de exención de las posibles condenas penales de las personas jurídicas, no solo este hecho ya está totalmente asentado en nuestro ordenamiento jurídico y rige en todas nuestras relaciones comerciales en el mercado para todo tipo de empresa y negocio, sino que, actualmente, la Unión Europea, a través de sus directivas, obliga a España a reconocer la responsabilidad penal de las personas jurídicas para nuevos delitos que no estaban contemplados hasta el momento. Por lo tanto, se amplían los delitos para los que las personas jurídicas pueden tener responsabilidad penal.

…actualmente, la Unión Europea, a través de sus directivas, obliga a España a reconocer la responsabilidad penal de las personas jurídicas para nuevos delitos que no estaban contemplados hasta el momento. Por lo tanto, se amplían los delitos para los que las personas jurídicas pueden tener responsabilidad penal.

Así pues, la reciente reforma del Código Penal, aprobada por Ley Orgánica 1/2019, de 20 de febrero, que entrará en vigor el próximo 13 de marzo de 2019, aumenta la categoría de delitos susceptibles de ser cometidos por las organizaciones, por tanto, nuevos delitos por los que pueden ser responsables penalmente las organizaciones.

Los nuevos delitos añadidos a este catálogo pretenden combatir el abuso de mercado y luchar contra el fraude y el terrorismo. En síntesis, estos nuevos delitos se refieren a:

  • La comunicación ilícita de información privilegiada, cuando ponga en peligro la integridad del mercado o la confianza de los inversores (artículo 285 bis CP).

  • Los delitos de malversación, se extienden ahora a todos los delitos de los artículos 432 a 434 del Código Penal, es decir, las empresas pueden ser condenadas por administración desleal o apropiación indebida del patrimonio público, falseamiento de la contabilidad de entidades públicas por autoridad o funcionario o por malversación impropia.

  • Los delitos de terrorismo, en su nuevo artículo 580 bis del Código Penal, amplía la responsabilidad a todos y cada uno de los delitos de terrorismo, pudiendo ahora ser condenadas las empresas si en su seno se cometen delitos de terrorismo, colaboración con terroristas, adoctrinamiento, exaltación, enaltecimiento o incitación al terrorismo.

Este elenco de delitos, además, se ve incrementado por la reforma con los nuevos delitos de falsedad documental con fines terroristas y el viaje con fines terroristas.

En conclusión, el nuevo redactado del Código Penal pretende endurecer el régimen de responsabilidad penal de las personas jurídicas, como consecuencia de la reciente jurisprudencia que cada vez está imponiendo multas más elevadas a la comisión delictiva por parte de las organizaciones.

…el nuevo redactado del Código Penal pretende endurecer el régimen de responsabilidad penal de las personas jurídicas, como consecuencia de la reciente jurisprudencia que cada vez está imponiendo multas más elevadas a la comisión delictiva por parte de las organizaciones.

Por ello, cobra cada vez más relevancia la correcta implantación de programas de Compliance dentro de las organizaciones, para que estas puedan exonerar o atenuar las posibles penas o multas ante tales comisiones.

Si tiene cualquier duda respecto a este tema puede usted consultar con nuestros Compliance Officers.

Escrito porNeus Ruiz-Lluch ManilsAbogada. Especialista en Derecho penal económico.
Directora del Departamento de Compliance.