¿Son legales las comisiones por descubierto?

¿Qué son las comisiones por descubierto?

Las comisiones por reclamación de posiciones deudoras, más conocidas como “comisiones por descubierto”, son cobradas por las entidades de crédito cuando se produce una situación de impago de un préstamo o crédito o el saldo de nuestra cuenta bancaria se queda en negativo ante la imposibilidad de atender a todos los pagos en nuestra cuenta. Por tanto, la situación de descubierto se produce cuando se efectúa un cargo en nuestra cuenta por un importe mayor al saldo que existe en la misma, por mínimo que sea el importe al descubierto y aunque la situación de adeudo se haya mantenido por un corto plazo de tiempo.

Las comisiones por descubierto pueden producirse cuando se efectúa un cargo en nuestra cuenta por un importe mayor al saldo que hay en la misma.

¿Cómo se justifica su cobro?

El cobro de dicha comisión tiene como objetivo resarcir a las entidades de crédito el coste de las gestiones que realiza para notificarnos y reclamarnos el descubierto a fin de que regularicemos la situación de impago.

Pues bien, esta situación puede producirse y no es nada insólito. Es habitual que a causa del adelanto del cobro de unos recibos que no esperábamos o por el retraso del cobro de nuestra nomina o simplemente porque nos vemos imposibilitados para hacer frente a todos nuestros gastos, nos encontremos en números rojos, y por consiguiente, la entidad de crédito nos exija el pago de esta comisión que puede oscilar entre 25-45 euros.

Asimismo, y por si no fuera suficiente, al pago de esta comisión puede sumársele el pago de los intereses de demora generados por el impago, dificultando todavía más, si cabe, la situación de impago del deudor.

¿Son legales?

Si bien es cierto que el cobro de este tipo de comisión es legal al estar reconocida por el Banco de España, también lo es que las mismas deben reunir unos requisitos para su validez, puesto que lo contrario, pueden considerarse nulas.

Si bien son comisiones legales, han de reunirse unos requisitos para su validez.

Requisitos para el cobro de comisiones

El art. 3.1 de la Orden 2899/2011 de transparencia y protección del cliente de servicios bancarios establece que «las comisiones percibidas por servicios prestados por las entidades de crédito serán las que se fijen libremente entre dichas entidades y clientes«. Ahora bien, dicho precepto continúa diciendo que «sólo podrán percibirse comisiones o repercutirse gastos por servicios solicitados en firme o aceptados expresamente por un cliente y siempre que respondan a servicios efectivamente prestados o gastos habidos«.

En este sentido se pronuncian múltiples Juzgados de Instancia y Audiencias Provinciales de España. Asimismo, recientemente el Tribunal Supremo en su Sentencia 566/2019 de 25 de octubre sostiene que, conforme a la normativa bancaria, «para que las entidades puedan cobrar comisiones a sus clientes deben cumplirse dos requisitos: que retribuyan un servicio real prestado al cliente y que los gastos del servicio se hayan realizado efectivamente. Bajo estas dos premisas, las entidades bancarias no pueden cobrar por servicios que no hayan solicitado o aceptado los clientes, que deberán haber sido informados personalmente y por anticipado del importe que van a tener que pagar por ese servicio.».

Habida cuenta todo lo anterior, podemos concluir esquemáticamente que para el cobro de la comisión de descubierto se requiere que la misma:

  • Esté recogida en el contrato y el cliente la haya aceptado de forma expresa. Para ello y por razones obvias, el cliente debe estar informado personalmente y por anticipado del importe que se les cobrará por dicho servicio, así como de las gestiones que la entidad de crédito realizará en caso de que su cuenta se encuentre al descubierto.
  • No se aplique de forma automática, sin determinar la entidad bancaria qué gestiones ha realizado ante la situación de descubierto porque ello imposibilita conocer en qué coste efectivo ha incurrido dicha entidad, hecho que produciría la abusividad de la cláusula.
  • Retribuyan un servicio real prestado al cliente: se debe haber realizado efectivamente unas gestiones encaminadas a reclamar la regularización del impago. Si no se justifica la gestión, el banco no puede cobrar comisiones por descubierto.
  • Que los gastos del servicio se hayan ocasionado efectivamente a la entidad: se debe haber generado realmente un coste efectivo a la entidad a causa de la reclamación, ya que como defiende el Tribunal Supremo en la manifestada Sentencia, «( no es igual requerir in situ al cliente que se persona en la oficina para otra gestión que hacer una simple llamada de teléfono, que enviarle una carta por correo certificado con acuse de recibo o un burofax, o hacerle un requerimiento notarial)«.
  • El importe de la comisión ha de ser único, cualquiera que sea el importe del saldo reclamado, por lo que no se admiten tarifas porcentuales en base a la cuantía adeudada.
  • La comisión no puede reiterarse en la reclamación de un mismo saldo por gestiones adicionales cuando la situación de impago se prolongue en el tiempo.
Escrito porCarolina Escobar BuenoAbogada.
Directora de nuestra oficina en Badalona.
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