Uso y disfrute de las terrazas comunitarias

Balcones y terrazas se han revalorizado por la pandemia

El confinamiento sufrido durante el año 2020 motivado por la pandemia del COVID-19 ha hecho que las terrazas hayan pasado a ser un elemento muy importante para poder disfrutar de un espacio al aire libre en la misma vivienda.

Esto ha hecho que en la actualidad muchas constructoras den una altísima importancia a dicho elemento y procuren incorporar en sus proyectos de nueva edificación un balcón o terraza de mayor o menor tamaño en todas las viviendas.

Por otra parte, las propiedades que gozan del disfrute de dichos elementos comunes de uso privativo y que pueden disponer de un espacio al aire libre se han revalorizado más aún, si cabe, por las ventajas que ello conlleva y que se han hecho más evidentes todavía en los tiempos de pandemia que vivimos.

Derechos y obligaciones que implican los patios, balcones y terrazas

El Código Civil Catalán, en su artículo 553.43 establece que los patios, jardines, terrazas y cubiertas del inmueble pueden vincular su uso exclusivo a elementos privativos, lo cual no les hace perder su naturaleza de elemento común.

Patios, jardines y terrazas pueden vincular su uso exclusivo a elementos privativos sin perder su naturaleza de elemento común.

Así pues, los propietarios que tienen el uso y disfrute exclusivo de dichos elementos comunes (por ejemplo entidades bajos, áticos, sobreáticos, etc…), han de asumir todos los gastos que puedan ocasionarse para conservar y mantener en condiciones dichos espacios.

En cambio, las reparaciones que se deban a vicios de construcción o estructurales, ya sean originarios o sobrevenidos, corren a cargo de la Comunidad salvo que escrituralmente se indique lo contrario.

No obstante no todo son ventajas para las entidades que disfrutan de balcones o terrazas ya que, por ejemplo, no pueden realizar obras que representen una modificación de su estado original si la comunidad no lo ha autorizado previamente mediante la aprobación del pertinente proyecto técnico que garantice la viabilidad de las obras que se desean ejecutar, a no ser que exista una autorización expresa al respecto en los estatutos de dicha comunidad.

Por lo tanto, será necesario el consentimiento de la comunidad de vecinos para instalar cualquier elemento que deba ser anclado o adosado en el suelo o pared de la terraza comunitaria. Algunos ejemplos pueden ser los elementos siguientes según su modelo:

  • Jardineras de obra.
  • Marquesinas.
  • Parasoles.
  • Sillas.
  • Mesas.
  • Tumbonas.

Uso de accesorios y cambio de elementos en terrazas

Los tendederos, si ya estaban instalados inicialmente en la finca, se pueden utilizar y, caso de ser sustituidos, deben tener la misma apariencia y anclaje que los iniciales. Los tendederos portátiles pueden utilizarse sin ningún problema.

En el caso que se quiera instalar una piscina de obra también es indispensable el permiso de la comunidad y además, tanto si la piscina es de obra como portátil, se deberá realizar un estudio que garantice que el peso de dicho elemento no puede afectar la estructura del edificio.

En el caso de la instalación de piscinas también deberá comprobarse de forma periódica que los sumideros existentes estén limpios para que, en caso de fuga de agua, ésta sea evacuada correctamente y no quede estancada y, de esta forma, impedir posibles daños por filtraciones y humedades.

Respecto al suelo de la terraza, en el caso de que se quiera colocar encima del existente uno nuevo de obra o sustituirlo, también será necesario el permiso de la comunidad de propietarios.

No obstante, si se quiere instalar un suelo o cubierta que no requiera obra y tampoco perjudique el aislamiento, el propietario podrá instalarlo. Si en un futuro existiera la necesidad de realizar una reparación, el propietario deberá hacerse cargo de la retirada y colocación de dicho suelo y después la comunidad se haría cargo de los costes de la reparación.

En referencia a los compresores de aire acondicionado, el propietario que quiera instalarlos podrá hacerlo en un soporte situado encima del suelo pero no anclado y no deberá ocasionar molestias de ninguna índole (ruidos, calor, etc…) al resto de propietarios.

Lo mismo ocurre con las barbacoas, que podrán disfrutarse siempre y cuando no ocasionen molestias al resto de propietarios por el humo. En el caso de querer instalar una barbacoa que no sea portátil y que necesite obras se tendrá que solicitar también permiso a la comunidad.

Si es usted cliente de Barea & Zango recuerde que nos tiene a su disposición para aclararle cualquier duda respecto al uso y disfrute de las zonas de uso común en su comunidad de propietarios.

Escrito porAntonio Martínez NavarroOficial Habilitado de
Administrador de fincas.